viernes, 17 de enero de 2014

Días de Sangre y Resplandor Cap 3

3.
JOVEN SILENCIO RADIOFÓNICO.

De: KyuHyun <hadarabioso@agitasudiminutopuño.net>

Asunto: Joven Silencio Radiofónico

Para: ChangMin <Changminazul@chicodeacaparaalla.com>

Bueno, joven Silencio Radiofónico, supongo que te has marchado y que no has recibido mis IMPORTANTÍSIMAS MISIVAS.

Estarás en OTRO MUNDO. Siempre supe que eras un tío raro, pero nunca me imaginé esto. ¿Dónde estás y qué haces? Ni te imaginas cómo me corroe por dentro no saberlo. ¿Cómo es? ¿Con quién estás? (¿Con YooChun? ¿Por fin?). Y lo más importante, ¿hay chocolate? Imagino que no tendrán Wi-Fi y que no estarás tan cerca como para regresar y hacerme una visita; espero que sea así, porque como descubra que has estado callejeando por ahí y todavía no hayas venido a verme, podría hacer algo dramático. Podría tratar de…, ya sabes, eso que hace la gente cuando los ojos se le humedecen y, qué estúpido, ¿cómo se dice? ¿Llorar?

O NO. Tal vez podría DARTE UN PUÑETAZO y confiar en que no me lo devuelvas gracias a mi entrañable pequeñez. Sería como golpear a un niño.
(O a un tejón).

Da igual. Por aquí todo va bien. Bombardeé con colonia a Seven y salió en televisión. Estoy publicando tus cuadernos de bocetos con mi nombre y he subalquilado tu piso a unos piratas. Piratas con olor a sudor. Me he unido a una secta de culto a los ángeles y asisto cada día a círculos de oración y también CORRO para ponerme en forma y que mi modelito para el apocalipsis que, por supuesto, llevo siempre conmigo POR SI ACASO, me quede estupendo.

Veamos, ¿qué más?

Por razones obvias, en la ciudad hay más muchedumbre que nunca y mi misantropía no conoce límites. Rezumo odio cual calor dibujado con líneas onduladas en un cómic. El espectáculo de la marioneta da bastante dinero, pero empieza a aburrirme, por no mencionar que desgasto zapatillas de ballet como si se fuera a acabar el mundo —aunque si los del culto a los ángeles tienen razón, se va a acabar—.

(¡Sí!)

Siwon es maravilloso. He estado un poco deprimido últimamente (ejem) y ¿sabes lo que hizo para animarme? Bueno, le conté una historia de infancia, cuando gasté todas mis entradas para las atracciones del Carnaval tratando de ganar en el baile de las tartas porque quería, de verdad, comerme una tarta entera yo solo —pero no gané, y luego descubrí que podía haberme comprado una tarta y además haber tenido entradas de sobra para montarme en las atracciones y fue el peor día de mi vida—. Bueno, ¡pues me organizó mi propio baile de las tartas! Con números en el suelo y música y SEIS TARTAS ENTERAS, y después de ganarlas TODAS, las llevamos al parque y estuvimos unas cinco horas pasándonos trocitos el uno al otro con unos tenedores de esos super largos. Fue el mejor día de mi vida.

Hasta el día que regreses.

Te quiero, y espero que estés a salvo y feliz y que dondequiera que te encuentres, alguien (¿YooChun?) esté organizando bailes de tartas para ti también, o lo que quiera que esos abrasadores ángeles hagan por sus chicos.


Kyunnie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario