3.
JOVEN SILENCIO RADIOFÓNICO.
De: KyuHyun <hadarabioso@agitasudiminutopuño.net>
Asunto: Joven
Silencio Radiofónico
Para: ChangMin
<Changminazul@chicodeacaparaalla.com>
Bueno,
joven Silencio Radiofónico, supongo que te has marchado y que no has recibido
mis IMPORTANTÍSIMAS MISIVAS.
Estarás
en OTRO MUNDO. Siempre supe que eras un tío raro, pero nunca me imaginé esto.
¿Dónde estás y qué haces? Ni te imaginas cómo me corroe por dentro no saberlo.
¿Cómo es? ¿Con quién estás? (¿Con YooChun? ¿Por fin?). Y lo más importante,
¿hay chocolate? Imagino que no tendrán Wi-Fi y que no estarás tan cerca como
para regresar y hacerme una visita; espero que sea así, porque como
descubra que has estado callejeando por ahí y todavía no hayas venido a verme,
podría hacer algo dramático. Podría tratar de…, ya sabes, eso que hace la gente
cuando los ojos se le humedecen y, qué estúpido, ¿cómo se dice? ¿Llorar?
O
NO. Tal vez podría DARTE UN PUÑETAZO y confiar en que no me lo devuelvas
gracias a mi entrañable pequeñez. Sería como golpear a un niño.
(O
a un tejón).
Da igual. Por aquí todo va bien.
Bombardeé con colonia a Seven y salió en televisión. Estoy publicando tus
cuadernos de bocetos con mi nombre y he subalquilado tu piso a unos piratas.
Piratas con olor a sudor. Me he unido a una secta de culto a los ángeles y
asisto cada día a círculos de oración y también CORRO para ponerme en forma y
que mi modelito para el apocalipsis
que, por supuesto, llevo siempre conmigo POR SI ACASO, me quede estupendo.
Veamos, ¿qué más?
Por razones obvias, en la
ciudad hay más muchedumbre que nunca y mi misantropía no conoce límites. Rezumo
odio cual calor dibujado con líneas onduladas en un cómic. El espectáculo de la
marioneta da bastante dinero, pero empieza a aburrirme, por no mencionar que
desgasto zapatillas de ballet como si se fuera a acabar el mundo —aunque si los del
culto a los ángeles tienen razón, se va a acabar—.
(¡Sí!)
Siwon
es maravilloso. He estado un poco deprimido últimamente (ejem) y ¿sabes
lo que hizo para animarme? Bueno, le conté una historia de infancia, cuando
gasté todas mis entradas para las atracciones del Carnaval tratando de ganar en
el baile de las tartas porque quería, de verdad, comerme una tarta
entera yo solo —pero no gané, y luego descubrí que podía haberme comprado una
tarta y además haber tenido entradas de sobra para montarme en las atracciones
y fue el peor día de mi vida—. Bueno, ¡pues me organizó mi propio baile de las
tartas! Con números en el suelo y música y SEIS TARTAS ENTERAS, y después de
ganarlas TODAS, las llevamos al parque y estuvimos unas cinco horas pasándonos
trocitos el uno al otro con unos tenedores de esos super largos. Fue el mejor
día de mi vida.
Hasta
el día que regreses.
Te
quiero, y espero que estés a salvo y feliz y que dondequiera que te encuentres,
alguien (¿YooChun?) esté organizando bailes de tartas para ti también, o lo que
quiera que esos abrasadores ángeles hagan por sus chicos.
Kyunnie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario